Cómo se prepara una exposición oral

¿Qué es una exposición oral y cómo se prepara?

     Una exposición oral es una situación presencial, que requiere de una persona que habla y un público que escucha (y a veces participa), con la finalidad de brindar información sobre un tema en particular. El orador tiene que ser un emisor preparado o experto en el tema que expone de manera ordenada, siguiendo una esquema previamente pensado.

 

¿Cuáles son los pasos a seguir para lograr una exposición exitosa?

       Los principiantes en cuestiones de oratoria suelen aferrarse a algún escrito, que leen sin convicción, sin animarse a agregar nada; el problema de esto es que si solo se trata de leer, eso lo pueden hacer nuestros espectadores sin necesidad de nuestra intervención. El “antes” del evento puede llevar muchísimo tiempo y concentrarse exclusivamente en la preparación del texto del discurso, pero la experiencia nos muestra que no podemos descuidar nuestra preparación personal, ya que va a ser nuestra actitud la que va a favorecer o “boicotear” todo el trabajo invertido hasta el momento clave. Así que para verdaderamente aportar una presentación de calidad, debemos tomar conciencia de nuestro papel en este asunto, como protagonistas y sujetos de nuestro discurso: las diapositivas, los carteles, los videos y material en papel entregamos al público son buenos recursos, pero adicionales y complementarios a nuestras palabras.

 

La planificación

       Nuestro objetivo a la hora de planificar una exposición oral es organizar un contenido completo, con información correcta y con una buena fundamentación.

  • El primer paso es de índole técnica, pero a los efectos prácticos puede ser determinante para el éxito final de la exposición: asegurar el espacio, el horario y los materiales que se utilizarán.
  • El segundo es la búsqueda de información sobre el tema elegido: se puede realizar mediante la consulta a blogs y páginas especializadas, pero sigue siendo importante en una búsqueda seria la lectura de libros de autor.

Próximamente: Búsqueda de información

segura y confiable en Internet

 

  • Tercero, seleccionar la información y establecer un orden, una secuencia lógica, además de una recopilación de citas de autoridad, frases célebres, ejemplos y casos pertinentes para organizar lo que vamos a decir. Nuestras ideas pueden desarrollarse por nivel de dificultad, yendo de lo más fácil a lo más difícil, progresivamente, o de lo menos interesante a lo más interesante. Un buen banco de conectores nos puede ayudar a mantener una relación entre las diferentes partes del discurso, para que nuestros oyentes no pierdan el hilo.
  • Cuarto: la organización del material complementario: carteles, videos, diapositivas, carpetas de distribución entre los oyentes, etc.
  • Quinto (y más importante de lo que parece): ensayar. Este paso nos va a permitir calcular los tiempos y mejorar nuestra actitud. 
  • Sexto (si lo omitimos podemos llevarnos un hermoso dolor de cabeza): cotejar la disponibilidad de espacio, materiales y horarios. Ser claros en la comunicación con otras personas involucradas en el evento, para que todo esté en tiempo y forma.

 

Para complementar la preparación de tu exposición no dejes de leer:

mo hablar en público:
12 técnicas de oratoria para preparar una presentación

Orden de una exposición

Legado el momento de la presentación, ya deben estar previstas cada una de sus partes, que básicamente son:

  1. Introducción: Es la instancia donde se rompe el hielo, se presenta el tema, se despierta el interés y se anticipa el orden de las partes de la es
  2. Se presenta el tema. Se despierta el interés y se explica de lo que trata y las partes.
  3. Desarrollo. Se exponen las ideas despacio y con claridad, agregando aclaraciones y ejemplos. Se pueden utilizar carteles, transparencias, etc.
  4. Conclusión. Resumen de las ideas más importantes y cierre del tema.
  5. Preguntas del público: ¿podemos prepararnos para este momento tan particular? Si nos detenemos un poco en esta parte de nuestra planificación, podemos armar una serie de preguntas clave, ubicándonos en la posición del espectador; aprovechar el ensayo que hagamos ante algún conocido para pedirle que nos manifieste las dudas que le hayan surgido. Y, especialmente, no agotar el tema durante los pasos previos, dejando un banco de recursos extra, como ejemplos, aclaraciones, información adicional y datos de sitios o libros especializados (si son propios, mejor).

 

Evaluación de la exposición

          Puede servir para el ensayo previo a la exposición, o como paso de perfeccionamiento para las próximas exposiciones.

  • ¿Fue buena la elección de horario, lugar y materiales?
  • ¿El tema fue presentado de forma clara?
  • ¿La información está completa y correcta?
  • ¿Se respetó y cumplimentó la estructura de toda exposición: introducción, desarrollo, conclusión y dudas del público?
  • ¿Las ideas se desarrollaron de forma clara y comprensible, respetando la corrección sintáctica y gramatical de las oraciones?
  • ¿Se complementó la exposición con material gráfico o audiovisual? ¿Respeta las normas de ortografía? 

En breve: Oratoria y persuación

 

 

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