Niveles de uso del lenguaje al discrepar

  El arte de mantener una discusión de calidad requiere de una formación especial, ya que cuando uno se deja llevar por las emociones suele caer en ciertos lugares comunes reiteradamente frecuentados que no llevan a un feliz desenlace. Cuando esto pasa, es posible que se interrumpa la comunicación, pero eso no significa que una de las partes haya terminado victoriosa ni mucho menos; lo más probable es que cada una se haya afianzado tercamente en su propia postura, perdiéndose la oportunidad de enriquecer su pensamiento al intercambiar ideas con alguien que piensa diferente.

  Y es que siempre que hablamos con personas que tienen diferentes puntos de vista al nuestro, se nos abre una ventana para ampliar nuestros conocimientos o fortalecer nuestras posturas: nadie “pierde” en un verdadero diálogo.

  Hace unos años me encontré con un ensayo que resulta absolutamente acorde para el ejercicio de este tipo de intercambios verbales, ya que  nos muestra los diferentes grados de discusión o discrepancia, estableciendo cuáles son los más deseables y cuáles deberíamos evitar si queremos llegar a buen término.

  El autor del ensayo, Paul Graham, es programador, Licenciado en Filosofía, doctor en Ciencias aplicadas, con especialización en Ciencias de la Computación (Harvard).

   Cito algunas frases inspiradoras para tener en cuenta:

“Estar de acuerdo tiende a motivar menos a la gente que no estar de acuerdo”.

“Cuando estás en desacuerdo entras en territorio que él podría no haber explorado”.

“¿Qué significa discrepar bien? La mayoría de los lectores puede ver la diferencia entre un mero insulto y una refutación cuidadosamente razonada, pero creo que ayudaría ponerle nombre a las etapas intermedias”.

Insultos

  Esta es la forma más baja de desacuerdo, y probablemente también la más común. Tanto los más vulgares y comunes hasta los insultos más articulados tienen el mismo poco peso en una discusión.

Ad Hominem

  Se trata de una falacia que no es tan débil como un mero insulto, pero que sigue siendo una forma poco legítima de desacuerdo, ya que evade el tema central de la disputa. 

Respondiendo al Tono

  En el siguiente nivel evadimos el punto central por concentrarnos en la forma. “Importa mucho más si el autor está bien o mal que cuál sea su tono. Sobre todo porque el tono es muy difícil de juzgar. Alguien que tiene un problema sobre algún tema podría ofenderse por un tono que a otros lectores les parecía neutral.”

Contradicción

  En esta etapa, comenzamos a dejar de evadir el núcleo de la conversación, aunque este tipo de planteos presentan una mera oposición sin fundamentación alguna.

Contraargumento

  En el nivel 4 llegamos a la primera forma convincente de desacuerdo ya que se comienza a probar algo: “El contraargumento es contradicción más razonamiento y/o pruebas. Cuando se dirige directamente a la discusión original, puede ser convincente. Pero, por desgracia, es común que los contraargumentos se dirijan a algo un poco diferente.”

Refutación

  Es la forma más convincente de desacuerdo y la más rara, porque requiere más trabajo. Se parte de la cita de alguna parte del texto dicho por el otro, para explicar la discrepancia con su idea. Pero hay que tener cuidado de no caer en niveles más bajos de discusión: “Aunque la refutación por lo general implica citar, citar no implica necesariamente refutación. Algunos autores citan partes de las cosas con las que están en desacuerdo para dar la apariencia de legítima refutación, y luego siguen con una respuesta tan baja como la contradicción o incluso el insulto.”

Refutar el Punto Central

   “La forma más poderosa de desacuerdo es refutar el punto central de alguien”, dice Graham. “Refutar algo verdaderamente requiere que uno refute su punto central, o al menos uno de ellos. Y eso significa que uno tiene que comprometerse explícitamente a lo que conforma el punto central”.

Conclusiones

  El análisis de los niveles de discrepancia realizado por Graham nos permite a llegar a ciertas conclusiones que son muy útiles para reconocer cuáles son los niveles más deseables y cuáles deberíamos evitar si queremos llegar a buen término en un intercambio verbal, permite a las personas ser más convincentes y mejorar las relaciones con otros enriqueciéndose de las diferencias, erradicando la intolerancia, con una mentalidad superadora, en la que se busca que ambas partes de la disputa puedan “ganar algo”. En un buen diálogo de opiniones opuestas no debería haber perdedores

Un plus para trabajar en la escuela

 

  Actividad para realizar con la historieta de Quino, Mafalda, que consiste en identificar el uso de los diferentes niveles del lenguaje en las discrepancias que se producen en las tiras. Para descargar el material, ingresá en el link: niveles

  Para complementar la lectura, podés dirigirte al  glosario y aclarar algunas dudas.

Además, si el video te gustó, podés leer con más detenimiento cada una de sus partes en ISSUU:

Fuente:

  Se trata del ensayo completo de Paul Graham: “CÓMO DISCREPAR” , que podén leer en toda su extensión  en:   http://paulgraham.es/ensayos/como-discrepar.html

Gabriela Gutierrez

Edulenguajes

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