Cuando la Ciencia Ficción se hizo realidad

“Hay manos capaces de fabricar herramientas 
con las que se hacen máquinas para hacer ordenadores 
que a su vez diseñan máquinas que hacen herramientas 
para que las use la mano.”

Jorge Drexler: “Guitarra y vos”

  Inesperadamente, muchas de las fantasías más codiciadas de la humanidad van abriéndose camino en la realidad. Aquellos temas, personajes y objetos que pocas décadas atrás aparecían en las películas de ciencia ficción ya empezaron a filtrarse en la vida cotidiana, respetuosa y paulatinamente hace algunos años; hoy por hoy los vemos venir a tropel y amenazan con modificar completamente nuestro panorama futuro. 

  Y aunque parezca mentira, muchos de nuestros jóvenes están al tanto de este desconcertante pronóstico que de a poco se torna en certeza de una serie de transformaciones impulsadas por el exponencial crecimiento tecnológico de los últimos años, esto sumado a la globalización nos invita a pensar que hasta en suelo latinoamericano seremos testigos en un futuro no tan remoto.  

  En el último libro de  Andrés Oppenheimer¡Sálvese quien pueda! El futuro del trabajo en la era de la automatización, nos encontramos con una serie de situaciones que considerábamos “futuristas” hasta hace poco tiempo, pero que hoy se están concretando y bajo el pronóstico de expandirse, incluso a los países latinoamericanos, pasan a ser una preocupación para todos nosotros.

  El libro de Oppenheimer resulta una recopilación sumada a una serie de reflexiones  y especulaciones futuristas sobre  las transformaciones que sufrirán las actividades humanas, especialmente en el campo laboral, debido al crecimiento de la tecnología, la robótica y el automatismo que invadirán todos los campos: autos que entregarán pizzas a domicilio, robots que son chef, médicos, contadores, y hasta maestros,  que atienden hoteles o bancos; drones repartidores de paquetes, y otra cantidad de novedades que convierten en fantasías realizadas los mejores relatos de ciencia ficción del siglo XX.

  A continuación, un fragmento del texto que hacer referencia a uno de los tópicos clásicos del género de ciencia ficción:

LOS ROBOTS SOLDADOS DE COREA DEL SUR

  En Corea del Sur vi un adelanto del mundo del que me hablaba Herr. Mientras Estados Unidos ya viene usando drones —vehículos aéreos no tripulados— para combatir a terroristas en Medio Oriente desde hace varios años y avanza cada vez más en la robotización de sus fuerzas armadas, pocos países están desarrollando robots humanoides con tanta prisa como Corea del Sur. Los surcoreanos tienen constantes momentos de tensión con Corea del Norte y tienen planeado reemplazar a buena parte de sus soldados por robots en la zona desmilitarizada en la frontera entre los dos países.

“Actualmente, nuestros soldados están en un búnker, permanentemente apuntando sus rifles hacia el norte, pero muriéndose de frío”, me dijo Junku Yuh, el director de robótica del prestigioso Instituto Tecnológico de Ciencia y Tecnología de Corea del Sur, conocido por sus siglas en inglés KIST. “Pero muy pronto los reemplazaremos por robots y los soldados los manejarán desde sus pantallas de televisión en un edificio calefaccionado. Necesitaremos muchos menos soldados. Y si el enemigo nos ataca, va a atacar a robots, no a soldados.”

 La empresa de armamentos surcoreana DoDAAM ya produjo una torre de ametralladora robótica llamada Super aEgis II, cuyos proyectiles tienen un alcance de cuatro kilómetros y con un altavoz que se autodirige con total precisión a cualquier potencial enemigo que divisa a la distancia. La torre robótica le da un aviso de alerta al sospechoso proveniente del norte, y le dice: “Dé la vuelta o le dispararemos”. Y lo dice en plural, porque hay un humano supervisando la ametralladora robótica desde un edificio, quien debe ingresar su contraseña manualmente en una computadora y dar la orden de fuego antes de que la ametralladora dispare. Sin embargo, según los fabricantes del arma, la intervención humana es una medida para la tranquilidad del público, porque el robot puede cumplir perfectamente su misión sin requerir la aprobación de un humano. Pero lo más interesante es que el robot, que ya ha sido vendido a las fuerzas armadas de Dubái, Abu Dabi y Qatar, identifica al potencial enemigo mediante cámaras y sensores que pueden discernir si un sospechoso lleva explosivos bajo su vestimenta, algo que no puede hacer ningún humano. 

  Otra empresa surcoreana llamada Hankook Mirae presentó en público en 2017 a un gigantesco soldado robot de cuatro metros de altura llamado Method-2, parecido a los de las películas de ciencia ficción. Según la empresa, el enorme soldado robot puede caminar en todo tipo de terrenos donde los soldados humanos no pueden internarse sin protección, como en la zona desmilitarizada en la frontera con Corea del Norte.

¿No hay peligro de que estos robots soldados sean hackeados o se equivoquen y maten a inocentes?, les pregunté a varios ingenieros y fabricantes de robots en Corea del Sur. La mayoría me respondió que existe el mismo peligro que con las máquinas operadas por humanos. Y varios me citaron el caso del desastre aéreo de la compañía alemana Germanwings en 2015, en que el copiloto Andreas Lubitz deliberadamente estrelló su avión en los Alpes y causó la muerte de 150 pasajeros. ¿No se hubiera podido evitar esa tragedia prohibiendo que los humanos puedan tomar decisiones por encima de las
computadoras?, me preguntaron.

Andrés Oppenheimer: ¡Sálvese quien pueda! 

  Pero no todo en el terreno de la ciencia ficción ha pasado al terreno de la experiencia humana, ya que si bien los avances tecnológicos acortan tiempos y espacios en el universo, todavía permanecen intactas las especulaciones respecto de lo que podría ocurrir al entrar en contacto con comunidades extraterrestres inteligentes. ¿Habrá que reinventar este precioso género? He aquí buen material para repensar los posibles futuros de la humanidad.

Gabriela Gutierrez

Edulenguajes

Imagen de portada:  <a href=’https://www.freepik.es/fotos-vectores-gratis/negocios’>Foto de negocios creado por kjpargeter – http://www.freepik.es</a&gt;

Otros enlaces de interés que pueden complementar nuestra información del tema:

Infobae: ¿Podrá un robot ser más inteligente que un humano?

Cambio político: El trabajo y la inteligencia artificial: Entre el temor y el optimismo

MasScience: Las preguntas de un robotista a casi tres siglos de las preguntas kantianas

Enrique Dans: www.todovaacambiar.com

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